El poder germicida de los UVC
Que los UVC pueden utilizarse para la sanificación del aire y del agua es algo conocido desde hace mucho tiempo; los primeros usos para la sanificación del agua, por ejemplo, se remontan a principios del siglo XX.
Con la diffusione della pandemia da virus SARS COVID-19, l’interesse sull’efficacia sanificante dei raggi UVC è aumentato esponenzialmente così come i relativi studi sull’efficacia.
En este artículo de la Fondazione Don Gnocchi,Coronavirus: demostrado el alto poder germicida de los rayos ultravioletase analizan los resultados de las investigaciones en esta materia.
Otro estudio interesante para leer es el de la Columbia University, precisamente sobre el papel de los UVC en la prevención de la propagación del Coronavirus.
Sin embargo, hay que señalar que los rayos UVC deben manipularse con mucho cuidado, ya que pasar de un efecto positivo a uno perjudicial para los seres humanos es cuestión de unos pocos nanómetros; por ello, recomendamos profundizar en el tema con atención, por ejemplo, leyendo este artículo de algunos expertos destacados.
UVC e Fotocatalisi:
L’Evoluzione Finale della Sanificazione Ambientale
Numerosas investigaciones han demostrado que la fotocatálisis es capaz de eliminar una amplia gama de organismos, entre ellos bacterias Gram-negativas y Gram-positivas, incluidas las endosporas, hongos, algas, protozoos y virus, así como de inactivar los priones y destruir las toxinas microbianas.
La fotocatálisis, mejor dicho, no solo mata las células bacterianas, sino que las descompone porque el mecanismo de eliminación actúa degradando la pared celular y la membrana citoplasmática.
La filtración fotocatalítica, con la integración entre UVC y fotocatálisis, representa por tanto el punto de llegada tecnológico para quienes buscan una sanitización del aire que no sea solo un filtrado mecánico, sino un verdadero proceso de destrucción de los contaminantes.


